Viajar a Sicilia no ha sido solo hacer una maleta y coger un avión. Ha sido un viaje a mis raíces, a una parte de mi historia que hasta ahora conocía poco, y también una experiencia llena de contrastes, emociones y aprendizajes.
Por primera vez he viajado con mi familia paterna y he podido conocer en persona a una parte de mi familia siciliana. A pesar de que el tiempo se nos hizo corto y me hubiese gustado compartir mucho más, la experiencia ha sido profundamente bonita. Hubo momentos sencillos, conversaciones, miradas y risas que se quedan contigo aunque el viaje dure pocos días.
Uno de los momentos más especiales fue celebrar mi cumpleaños todos juntos. No todos los años se tiene la oportunidad de soplar las velas rodeada de familia en otra parte del mundo, y eso lo hizo aún más significativo.
No todo fue idílico: el drama del coche de alquiler
Como en todo viaje real (no de Instagram), también hubo drama.
Alquilamos un coche a través de Sicily by Car mediante Check24, y lo que parecía un trámite sencillo se convirtió en un buen susto. Resultó que exigían tarjeta de crédito y no de débito, algo que no estaba claramente especificado. Mi tío, que ya nos había llevado al aeropuerto en su coche, tuvo que desplazarse de nuevo hasta la oficina… para que allí le pidieran 400€ adicionales como fianza y seguro a todo riesgo, cuando el coche ya estaba supuestamente contratado.
Un momento tenso, de esos que te recuerdan que viajar también es gestionar imprevistos y mantener la calma.
Palermo: belleza descuidada y alma viva
Palermo me sorprendió mucho. Es una ciudad preciosa y descuidada al mismo tiempo. Edificios con una arquitectura espectacular que claramente necesitan arreglos, conviviendo con calles llenas de vida, turismo y mezcla cultural.
Nos llamó la atención la cantidad de turismo internacional y la sensación de ciudad abierta y diversa. Dentro de la ciudad no tuvimos ninguna mala experiencia: la gente parecía simpática, cercana, y había comercios de todo tipo.
Donde sí se nota el cuidado es en los teatros, catedrales y edificios históricos, que están muy bien conservados y transmiten la grandeza cultural de Sicilia.
El coral, una piedra con historia
Durante el viaje hubo un detalle que no pasó desapercibido para mí como creadora de bisutería. Entré en una tienda de abalorios y me di cuenta de que una piedra semipreciosa se repetía mucho: el coral, especialmente el coral rojo.
El coral es típico del Mediterráneo y tiene una fuerte tradición en Italia, especialmente en Sicilia y Cerdeña. No solo se utiliza por su belleza, sino también por su simbolismo y propiedades.
Propiedades y beneficios del coral
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Se asocia con la protección y la energía vital.
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Tradicionalmente se ha llevado para alejar energías negativas y el mal de ojo.
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Se vincula con la fuerza emocional, el coraje y la estabilidad.
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Ayuda a reforzar la confianza personal y el equilibrio interior.
Desde que volví, ya he creado conjuntos con coral, incorporando esa energía mediterránea, cálida y poderosa que sentí en Sicilia. Para mí, llevar coral es llevar un pedacito de historia, mar y raíces encima.
Sicilia me ha dado familia, inspiración y perspectiva
Ha sido un viaje breve, intenso y real. Con momentos emocionantes, otros caóticos, pero todos auténticos. Me llevo recuerdos, aprendizajes, nuevas creaciones y la sensación de haber conectado un poco más conmigo misma y con mis raíces.
✨ Sicilia no solo se visita, se siente.